He visto muchos amaneceres en Lyon, más de los que podrían aguantar mis piernas, he recordado los 6 años de francés del colegio, y me he dado cuenta que no han servido de mucho, me he reconciliado con Francia, y con la música electrónica, y de nuevo estoy en la vieja Bratislava.
No hay comentarios:
Publicar un comentario